QUE SIGNIFICADO TIENEN LOS COLORES EN LOS PUERTOS Y CABLES USB
Seguro que al observar los puertos USB de
diferentes dispositivos y periféricos te habrás dado cuenta de que hay muchos
de ellos con diferentes colores. Algo que a simple vista puede parecer por
motivo estético. Sin embargo, no es así y es importante conocer el código
de colores de los puertos USB. Para saber cuál es la utilidad de cada uno
de ellos.
El bus de serie universal se ha ganado su nombre a
pulso en todo este tiempo. La interfaz con más de veinte años a sus espaldas ha
superado en longevidad al VGA y ha dejado en el camino a una gran cantidad de
interfaces para dispositivos y periféricos. Sin embargo, fue a partir de la
versión 3.0 del estándar que empezó a salir el código de colores.
¿Por qué se creó un código de colores
para el USB?
Lo normal hubiese sido que ante la salida del USB
3.0 se hubiese lanzado un nuevo conector, sin embargo, con tal de que no hubiese
una sobrepoblación en los ordenadores con puertos de más, especialmente los
portátiles, se decidió hacer que el USB de tercera generación fuese
retrocompatible, con un color diferenciado en la parte de plástico para que así
fuera fácil identificarlos.
Con el paso del tiempo han ido apareciendo nuevos
colores, algunos de ellos nos ayudan a saber la velocidad del puerto USB, pero
debido a que la gente no conoce el código de colores, muchos fabricantes se han
visto obligados a colocar rótulos en los mismos cables e incluso en los
dispositivos para que la gente sepa usarlos de la forma más adecuada posible.
Además, hemos de partir del hecho de que el puerto
USB es un puerto de doble función. Por un lado, nos sirve para comunicar un
periférico con nuestro ordenador y por el otro lado sirve para alimentarlo.
Aparte de otras funciones extras que se han ido añadiendo con el tiempo. De
cara al código de color del USB nos referimos a los puertos estándar, es decir,
los del tipo A, aunque también tenemos que sumar los del Tipo B, menos usado,
pero que también comparten.
Código de colores de los puertos y
cables USB
- El color blanco nos sirve
para identificar si la interfaz es USB 1.0 o 2.0. En realidad,
a día de hoy no existe ni un solo periférico existente que sea 1.0. Por lo
que un puerto de este tipo nos indica que su velocidad de transferencia es
de 480 Mbits por segundo. Es decir, 60 MB/s. Por lo que es ideal para
teclados, ratones, altavoces y auriculares.
- Si el puerto es de color negro,
entonces significa que es del tipo 2.0. A día de hoy este
color ha dejado de usarse.
- El color azul oscuro nos indica que el
puerto es USB 3.0 y, por tanto, puede transmitir hasta 5
Gbps, es decir, más de diez veces más que el 2.0. Por lo que es ideal
para discos duros externos.
- En cambio, si el color es un azul más
clarito, entonces hablamos de USB 3.1 y velocidades de 10 Gbps.
- En el caso de que el conector sea rojo,
entonces nos está indicando que es USB 3.2 y, por tanto
En cambio, el PC carece del mismo
Ahora bien, si hablamos de unidades SSD con
interfaz PCI Express es cuando aparece un problema adicional, el ancho de banda
es tal que se ha de conseguir descomprimir lo más rápidamente posible en
memoria los bloques de datos que van llegando a la RAM desde la unidad de
estado sólido. Todo ello se ha de hacer a gran velocidad para evitar que
se cree una contención. ¿El ejemplo en consola? Hacer uso de una unidad
especializada, pero esto tiene su miga:
- Pese a que los chips son de AMD, la pieza de
hardware encargada de ello difiere de Xbox a PlayStation.
- En PC no se podría aplicar, debido a que esto
supondría que AMD, NVIDIA e Intel deberían ponerse de acuerdo sobre su
implementación del DirectStorage.
- Si bien la CPU podría encargarse de la tarea,
al menos se necesitarán dos núcleos al completo para ello.
No olvidemos que la gran ventaja del DirectStorage
no es otra que libera a la CPU de trabajo de la descompresión y se lo carga a
la tarjeta gráfica en PC. ¿Cómo solucionarlo? Pues hay una sola manera.
El SSD será una carga para tu tarjeta gráfica
Hay una
diferencia muy grande entre lo que ofrecen las actuales tarjetas gráficas en
cuanto a potencia bruta y lo que necesitan los juegos realmente. Dejando de
lado la pobre optimización de varios títulos para ordenador, lo que está claro
es que la gran mayoría de usuarios tienen sistemas con un SSD de 512 GB o de 1
TB en su ordenador, por lo que se hace necesario buscar una solución al
problema.
Por el
momento el único juego que usa DirectStorage es Forspoken, el cual es un fiasco
y un solo título no justifica cambios en el hardware. Por lo que todo el hardware
actual, pese a que es DirectX 12 Ultimate, carece de esa pieza de hardware
especializada para la descompresión de datos en la unidad de estado sólido. Lo
cual se traduce en que el SSD es una carga para la tarjeta gráfica, ya que
deberá sacrificar los núcleos tradicionales para realizar dicha tarea.
A medida que
los juegos que usen dicha característica salgan al mercado de los juegos de PC,
veremos nuevos modelos de NVIDIA y AMD que sí que incluirán dicha unidad, lo
cual liberará al resto de la GPU y podrán venderla como más potente. No os
extrañe ver una revisión de las RTX 40 y las RX 7000 solo por esta pequeña
premisa, puede parecer pequeña, sin embargo, realmente no lo es.